Oliver Castillo convierte el bajo eléctrico en herramienta de experimentación en ‘Laboratorio V03’

El bajo eléctrico suele quedar asociado a una función concreta dentro de una banda: sostener el ritmo, reforzar la armonía y establecer un diálogo permanente con la batería. Oliver Castillo decidió utilizarlo como punto de partida para algo distinto. A lo largo de seis años, Laboratorio le permitió desarrollar composiciones instrumentales en las que el bajo propone una idea inicial que luego es transformada por músicos provenientes de diferentes lenguajes. Laboratorio V03, tercer y último capítulo de la serie, reúne 13 nuevas piezas y cierra un proyecto iniciado en 2020 con una metodología que se mantuvo intacta mientras sus posibilidades fueron creciendo.

Para esta entrega, Castillo tomó la fauna y la biodiversidad como fuentes de inspiración. El interés está en trasladar determinadas características del comportamiento animal al lenguaje musical: patrones rítmicos, cambios de intensidad, repeticiones, desplazamientos y contrastes tímbricos. De esa búsqueda surgen composiciones que recorren el rock progresivo, el funk y la electrónica experimental, con una aproximación cinematográfica que permite que las piezas sugieran escenas sin depender de una narración verbal. El disco plantea así una relación entre naturaleza y sonido basada en la observación y la traducción musical, más cercana a la interpretación que a la descripción.

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El carácter experimental de V03 también está en quienes participan. Alec Marambio, Allexa Nava, Miguel Arroyo, Martin Choy, Ana Contreras, Theremyn_4, David Cabrejos, Pauchi Sasaki, Jonathan Mendoza, Luis Jimenez Casana, Aaron Alfaro y Tavo Castillo fueron convocados desde experiencias musicales distintas. El propio Oliver ha señalado que algunos de ellos no formaban parte de su círculo personal antes de recibir la invitación. Cada músico grabó sus intervenciones desde su propio home studio, una modalidad de trabajo que permitió que las composiciones fueran creciendo a distancia. Castillo reunió posteriormente los registros y Daniel Willis se encargó de la mezcla y masterización.

El cierre de la trilogía ocurre en un momento particular de la carrera de Oliver, quien lleva más de treinta años vinculado al rock peruano y permanece al frente de Dmente Común desde su fundación en 1994. Laboratorio abrió un espacio para investigar la composición instrumental fuera de las dinámicas de una banda estable y para poner en contacto a músicos que pertenecen a generaciones y escenas diferentes. V03 completa ese recorrido con 39 composiciones acumuladas a lo largo de los tres volúmenes y deja a Castillo frente a un nuevo desafío: en 2027 comenzará la preproducción de su primer álbum solista vocal, llevando la experiencia adquirida en este laboratorio hacia otra forma de canción.

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